El término revolución sexual hace referencia a un profundo cambio ocurrido a mediados del siglo XX en el Mundo occidental en cuanto a la concepción de la moral sexual y el comportamiento sexual humano en general. Popularmente el término se identifica con una liberalización de las costumbres y una creciente igualdad entre los sexos partiendo de las décadas de los sesenta y setenta. Ciertos autores piensas que la revolución no consisitió en una mayor variedad de comportamientos sexuales sino en la simple aceptación pública de actitudes y prácticas que eran considerados previamente tabú.

La revolución sexual fue un hito muy importante para el feminismo, se demandaban derechos básicos para las mujeres como el aborto y la píldora anticonceptiva.

Aparecerán los informes sexuales de Kinsey y de Masters & Johnson. Se abrirán debates en torno al poder de lo erótico, se plantean críticas y alternativas a la monogamia, se cuestionaran el placer vaginal y el falocentrismo, así como la heteronormatividad.
La revolución sexual abrió también el camino hacia la aceptación de la homosexualidad.
Y es también cierto que la revolución sexual no ha terminado. Ahora gays, lesbianas, bisexuales, trans y mujeres estamos más unidos que nunca en la lucha por nuestros derechos. ¡Dale, súbase a la lucha!